Las contradicciones y disputas en el sector azucarero en Colombia
“Darío Fajardo… el tema agrario en la violencia que ha sufrido el país en las últimas décadas se fundamenta… en el antagonismo entre dos vías de desarrollo agrario en la formación del capitalismo, las cuales se han confrontado en Colombia desde los años veinte: por una parte, la vía prusiana, fundada en la gran propiedad, y, por otra, la vía de la pequeña propiedad, las cuales fueron ambas teorizadas por Karl Kaustsky.” (Pizarro, E., & Moncayo, V. M. (2015). Informe Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas. La Habana)
El Monocultivo de la caña y la precarización laboral.
El Ingenio Azucarero es un sector Agrícola muy importante tanto para el desarrollo actual de la economía Colombiana, como para aumentar los niveles e índices de desigualdad social en variados escenarios del país. En su totalidad, son 15 los ingenios que hacen presencia en 232.070 Hectáreas en Territorio Nacional que directa o indirectamente les genera ganancias.
A partir de la producción de Caña de Azúcar son diversos los productos y sus fines ya que no solo se produce azúcar, sino también producción de Combustible, de papel, de bebidas Gaseosas y bebidas alcohólicas etc. Las cuales van a generar grandes utilidades para los dueños de los ingenios. Estas hectáreas están distribuidas en cinco Departamentos del Pais: Caldas, Quindío, Risaralda, Cauca y Valle del Cauca, cabe resaltar que muchas tierras son producto del despojo por parte de estos Ingenios a las diferentes comunidades que ancestralmente las habitaron.
Para Colombia, la producción de Caña juega un papel fundamental en los escenarios de exportación y mercado global, como también dentro de los escenarios productivos nacionales, optando por la diversificación de los productos a base de caña y al mismo tiempo generando ganancias y empleos de diferentes formas. Lo que podemos evidenciar en la página web de Asocaña específicamente en la parte de empleo 2004-2005:
“Los ingenios azucareros, en conjunto con los cultivadores de caña, generaron en el año 2004 más de 36,000 empleos directos, distribuidos entre profesionales, tecnólogos, técnicos, auxiliares, operarios calificados y corteros de caña. De esta cantidad, el 31% pertenece a la nómina directa de los ingenios; el 33% es contratado a través de cien Cooperativas de Trabajo Asociado que de manera solidaria con los ingenios responden por la seguridad social de los trabajadores; el 23% es contratado por los cultivadores de caña para atender labores de campo; el 11% corresponde a contratistas independientes que realizan trabajos de distinta índole; y el 2% restante a trabajadores con contrato sindical empleados por sindicatos adscritos a las confederaciones colombianas de trabajadores.
A partir de estos 36,000 empleos se crean adicionalmente unos 216,000 empleos indirectos, en actividades que realizan proveedores de bienes y servicios, clientes de los ingenios y otras empresas que interactúan con los mismos en diferentes subsectores (transporte, financiero, comercial, logística, alimentos, licores, sucroquímica, papel, artes gráficas, energía, agroquímicos, investigación, gremios, combustibles, etc).”Sector Agroindustrial de la Caña ASOCAÑA Análisis estructural 2004-2005”.
Así, nos podemos hacer una idea de la importancia de este ingenio para entender las contradicciones de su propio accionar. Puesto que a pesar de generar muchos empleos, las condiciones sociales y económicas de las comunidades que están influenciados por los productores de caña no son las mejores, además de estar en el centro de un conflicto territorial con comunidades campesinas e indígenas que exigen la devolución de sus Tierras, puesto que ancestralmente allí habitaban sus familias. También, muchos de sus trabajadores no cuentan con las garantías sociales de vida digna.
En los municipios en donde se cultiva caña, esta se ha convertido en un monocultivo que abarca aproximadamente el 89% de las hectáreas cultivables, (Aricapa, 2006) el resto de tierras, son destinadas al pan coger, y a la urbanización municipal.
“Lo que ocurrió fue que los otros cultivos, que antaño florecieron en el paisaje vallecaucano (sorgo, algodón, millo, soya y maíz), hace rato desaparecieron del mapa. Se los llevó la apertura económica de los años noventa. No quedó sino la caña de azúcar como único producto competitivo, que se cultiva en una extensión de doscientas mil hectáreas” (Aricapa, 2006, pág. 6)
La mayoría de trabajadores de los grandes Ingenios, lo hacen de manera indirecta, lo que ocasiona su falta de garantías laborales en esta actividad. El primer trabajador dentro de la escala del Ingenio está el Cortero, el trabajador menos especializado de la cadena productiva, pero constituye casi la mitad de la fuerza laboral total, y son los que más se han visto afectados desde las políticas de tercerización laboral en Colombia con la ley 50 de 1996.
El proceso de flexibilización laboral ha sido la especialización del Ingenio Azucarero, poniendo a disposición todas las formas de contratación existentes por ejemplo: los contratistas particulares, las empresas asociativas de trabajo, EAT, el contrato sindical, y finalmente las cooperativas de trabajo asociado que ha primado en los últimos cinco años.
“De los dieciséis mil corteros que hay en la región, el 90% pertenece a alguna cooperativa.” (Aricapa, 2006)
Estas cooperativas nacen supuestamente por los intereses y organización laboral de trabajadores autónomos que buscan prestar un servicio. Sin embargo esta forma de subempleo es contradictoria ya que en la realidad muchas veces son iniciativas amparadas bajo el control de los grandes dueños del ingenio, además de convertirse en una simple herramienta de rebaja de impuestos, costos laborales y mantiene a su vez las desigualdades y falta de garantías laborales para sus trabajadores.
Por ejemplo, el precio que se le paga a un trabajador cortero cooperativo por el corte de una tonelada de caña en el año 2006 era de $3.900, a diferencia de un cortero contratado directamente por la industria que son $5.689 por realizar el mismo trabajo, una diferencia de casi dos mil pesos simplemente por su modo de contratación lo que significa una desigualdad entre los mismo trabajadores. Y el campo a continuar la brecha social en el país.
Es de esta manera como se evidencian las problemáticas y algunas de las contradicciones en cuanto a los modos de contratación, dentro del ingenio azucarero. Caracterizados por sus variadas formas de contratación los cuales ocasionan diferencias especialmente con los trabajadores que pertenecen a cooperativas. Que en el año 2006 debido a sus precarias condiciones organizaron un paro exigiendo garantías laborales, mejores tratos personales, mejores formas de administrar los recursos de las cooperativas, entre otras exigencias.
“El primero ocurrió en el Ingenio del Cauca (Incauca), el más grande del país, donde en los cinco días que duró el paro 2.600 obreros dejaron de cortar 55 mil toneladas de caña. Luego, por efecto dominó, el paro se extendió a los ingenios Pichichí, Central Castilla, La Cabaña, Providencia, Central Tumaco, Manuelita y Mayagüez. Fue un movimiento obrero que la gran prensa muy poco difundió, lo cual era esperable dado que RCN pertenece al grupo Ardila Lulle, al que también pertenecen Providencia e Incauca.” (Aricapa, 2006, pág. 12)
Acaparamiento de tierras, liberación de Uma Kiwe y Luchas sociales por la Tierra.
Las luchas sociales que se dan dentro de este ingenio pasan tanto por las condiciones laborales de la mayoría de sus trabajadores, como también con la lucha por el acaparamiento de las tierras y los monocultivos de la región. Un ejemplo de ello son las comunidades indígenas del Norte del Cauca, organizadas en el Cric, La Guardia Indígena y el Proceso de Liberación de la Madre Tierra los cuales desde el año 2014 están llevando a cabo la liberación de Uma Kiwe (madre tierra) a través de la recuperación de las tierras cultivadas en caña y expropiadas a esas comunidades por la Organización Ardila Lülle (OAL). Ya que sus dueños originarios son los indígenas y campesinos de la región.
La Plataforma Regional del Consejo Regional de Indígenas del Cauca CRIC manda la recuperación de las Tierras, la ampliación del territorio indígena y el no pago de terraje.
“El pueblo nasa del norte del Cauca reivindica la ancestralidad propia de parte de las tierras planas del valle del río Cauca y asegura haber sido arrinconado hacia las montañas donde no puede vivir en armonía con el territorio: “Las montañas deben estar para proteger los ojos de agua y el hábitat de los animales, es en el plano que debemos sembrar comida para la comunidad y no para los carros”, asegura un mayor espiritual del pueblo nasa de Corinto.” (Plural, 2017)
Las comunidades del Cauca buscan no solo liberarse de las condiciones precarias de su trabajo, sino también liberar la tierra de los monocultivos tóxicos, de las lógicas extractivistas impuestas por el modelo neoliberal, y volver a su función principal que es la de Madre Tierra, con la capacidad de alimentar y servir de cobijo físico y espiritual para las familias ancestrales. En la actualidad existen siete puntos de liberación distribuidos en diferentes haciendas recuperadas donde los liberadores resisten eliminando la caña tóxica, cultivando alimentos, cuidando sus animales y ejerciendo su derecho a esas propiedades desde la práctica. Cosa que no ha sido nada fácil, ya que se manifiestan fuertes enfrentamientos con el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) y son muchos los Liberadores, Comuneros, y Comunicadores Populares los que han sido heridos incluso asesinados por culpa de esta fuerza de choque e incluso por miembros del Ejército nacional.
Desigualdad Social, Concentración de la Tierra e Indiferencia.
De modo que teniendo el anterior panorama, Por qué este tema tan fundamental para el país, no parece importarle a la “opinión pública” o a la sociedad en su conjunto? partiremos primero del hecho que los medios masivos de comunicación en Colombia están concentrados en manos de una clase empresarial bastante ambiciosa, de carácter monopolista y que según información de un monitoreo de la Propiedad de los Medios en Colombia realizado por reporteros sin fronteras y fecolper:
“8 grupos económicos de los cuales 3 tienen el 57% del control en el mercado en la prensa, la radio y la televisión lo cual impacta el derecho a la libertad de prensa”
De este modo es que La Organización Ardila Lülle (OAL) se ha hecho propietaria de más de 50 medios de comunicación y a su vez posee el más importante conglomerado azucarero del país con los principales ingenios como lo son el Ingenio del Cauca (Incauca) y el Ingenio Providencia.
Así es cómo podemos explicar el silencio de los grandes medios de comunicación relacionada directamente con los intereses propios de las grandes empresas, caso específico el de la Organización Ardila Lülle (OAL) y la invisibilización de las grandes problemáticas que sufren los trabajadores de los ingenios por una parte y por la otra el abuso que cometen contra los pueblos ancestrales y activistas políticos que se solidarizan con su causa, pero qué hay de la sociedad civil por qué no se indigna con tanta injusticia y desigualdad social?, una respuesta la podemos encontrar en el siguiente análisis del artículo “La desigualdad social y sus consecuencias en el mundo con gráficos” de Ander Urkijo el cual afirma que:
“...en sociedades desiguales parece existir entre seres humanos una cultura más individualista, salvaje y depredadora; el de al lado es un competidor, un enemigo, alguien que te quiere robar o quitarte el puesto privilegiado al que desde hacía tanto tiempo habías estado aspirando; mientras que en países igualitarios el prójimo es alguien que te puede ayudar, del que no tienes nada que temer y al que dejas las puertas abiertas”.(Urkijo, 2008, pág 6.)
Como podemos ver de manera gráfica en el siguiente cuadro y con más claridad la profunda desigualdad que sufre la sociedad colombiana un problema estructural de su historia y es el hecho de que está entre los primeros 5 países con más concentración de la propiedad rural, de un listado de 87 países que incluyó el informe publicado con el índice Gini más reciente disponible, por la organización internacional Grain en el año 2014.
Fuente: Grain
Ahora bien, lo catastrófico del asunto es que este panorama está lejos de cambiar para bien de las comunidades y sectores más empobrecidos de la sociedad colombiana y por el contrario tiende a empeorar cada día más esto debido principalmente al plan nacional de desarrollo del gobierno Santos y al acatamiento de las directrices de organismos multilaterales sobre el mundo rural junto con la llamada Ley de Zidres, que “autoriza la concesión de baldíos a empresarios en determinadas zonas del país y el aporte de predios bajo diferentes modalidades a proyectos agroindustriales sin ningún límite.”
“El proceso de concentración de la tierra se mantiene, aunque ya la propiedad no sea lo único determinante: derechos de uso, concesiones, arrendamiento y otras figuras emergen, y en esa misma línea van las Zidres y el OSPTR. La agricultura campesina no tiene cabida dentro de este escenario, pues el modelo le apuesta exclusivamente a la gran empresa, con un agravante que en el caso colombiano tiene mal sabor histórico: la propiedad de la tierra no se concentra para producir, sino con fines especulativos o de control territorial. Que el indicador Gini sea cercano a 1, y a su vez exista una alta correlación en el uso en pastos, es una evidencia más de esta trayectoria histórica que nos revela el Censo Nacional Agropecuario. Todo esto ocurre mientras nos preparamos para transitar a la esperanza de un cambio histórico en el posconflicto. Vaya paradoja.“
Conclusiones.
Según lo argumentado podemos concluir que las luchas en el campo social entre los grandes tenedores de la tierra y las comunidades (indígenas, afros, colonos campesinos pobres) son cada día más latentes y tienen una raíz histórica que como reza en el encabezado de este texto tiene su origen en la década de 1920 del siglo pasado y que se remontan a dos visiones antagónicas de la posesión de la tierra y que a su vez según Darío Fajardo es un hilo conductor en la historia de Colombia entre la época de la violencia y el conflicto armado que ha sufrido el país en las últimas décadas.
Así vemos como son muchas las problemáticas y también variadas las formas de resistencia de las comunidades que se expresan en un ambiente complejo la mayoría de veces invisibilizadas por los grandes medios pero también por la indiferencia generalizada en una sociedad con profundos problemas de desigualdad social y violencia, así consideramos al Ingenio azucarero como un sector de desarrollo económico a un alto costo social pues como ya vimos por medio de la precarización del trabajo, la alta concentración de la tierra agravan la situación para los menos favorecidos del país, razón por la cual existen comunidades y trabajadores que se resisten por medio de la lucha social a continuar con estas precarias condiciones de vida que aumentan aceleradamente la desigualdad social en el país.
UPN, BOGOTÁ, 2017.
Bibliografía
Aricapa, R. (2006). Las Coperativas de Trabajo Asociado en el sector azucarero Flexibilizacion Laboral o Salvajismo. Medellin: Escuela Nacional Sindical.
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Plural, C. (2 de junio de 2017). Colombia Plural. Recuperado el 26 de septiembre de 2017, de Norte del Cauca, epicentro de la Liberación de la Madre Tierra: https://colombiaplural.com/norte-del-cauca-epicentro-la-liberacion-la-madre-tierra/
http://www.asocana.org/StaticContentFull.aspx?SCid=19
La escandalosa desigualdad de la propiedad rural en Colombia de Carlos Alberto Suescún - Andrés Fuerte Posada.
https://www.razonpublica.com/index.php/economia-y-sociedad/10243-la-escandalosa-desigualdad-de-la-propiedad-rural-en-colombia.html
Informe Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas. La Habana, Febrero de 2015
http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/mesadeconversaciones/PDF/Informe%20Comisi_n%20Hist_rica%20del%20Conflicto%20y%20sus%20V_ctimas.%20La%20Habana%2C%20Febrero%20de%202015.pdf
TRES GRUPOS ECONÓMICOS TIENEN LA MAYORÍA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN COLOMBIA
http://www.contagioradio.com/tres-grupos-economicos-tienen-la-mayoria-de-los-medios-de-comunicacion-en-colombia-articulo-15787/
De quién son los medios? Monitoreo de la propiedad Mom Reporteros sin Fronteras.
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